Tras unas vibrantes elminatorias de semifinales, turno para la gran final entre Élide AXSC, que actuó como local, y Hierros Ferreiro.
El Hierros, al contrario de lo sucedido en el encuentro del día anterior, saltó a la cancha del municipal ribadense falto de ritmo y con cierta pasividad en su defensa individual, lo que fue aprovechado por los jugadores de Élide para marcar las primeras diferencias en el electrónico a medida que pasaban los minutos. A término del primer cuarto, los locales disfrutaban de ua ventaja de cinco puntos (22 a 17).
Al comienzo del segundo parcial, más de lo mismo. Élide frenaba las acometidas de un Hierros Ferreiro que encontraba serias dificultades para encontrar el camino del aro rival, llegando a obtener una renta de ocho puntos en el ecuador de este cuarto. En ese momento el Hierros, desacertado en ataque, tomó consciencia de que debía aumentar sus prestaciones defensivas y hacer valer su superioridad física para, poco a poco ir minando la resistencia de un Élide que, al contrario de lo que se podía prever, apenas notaba su falta de efectivos. Al descanso, Élide mantenía una renta favorable de cuatro puntos (32 a 28) y, por lo visto hasta ese momento, para el Hierros era un mal menor.

Hierros Ferreiro, justo vencedor
En la reanudación el Hierros elevó la intesidad de su defensa y la velocidad de sus transiciones ofensivas, sabedores de que la mayor cantidad de efectivos con respecto a los locales (12 hombres por parte del Hierros contra 7 del Élide) podría convertirse en el elemento que finalmente desequilibrase la balanza a su favor. Por si fuera poco, el gran Marcos Besada comenzaba a acertar con la canasta contraria y el pívot “Txeko” se convertía en el pilar maestro del juego interior del Hierros, superando a Miguel y a un Lúa demasiado lastrado por las faltas a lo largo de todo el choque y compensando los dos zambombazos casi consecutivos de Óscar desde más allá de la línea de tres puntos. A la finalización del tercer cuarto, el marcador reflejaba la primera ventaja del Hierros en todo el partido (45 a 46).
Quedaban diez minutos y ninguno de los dos equipos iba a dar su brazo a torcer. De modo paulatino, todo el bloque del Hierros Ferreiro fue minando la admirable resistencia del Élide que aguantaban como espartanos los arreones de Besada y compañía. Con un Vila extraordinario y un gran Dani, Élide no cejaba en su empeño hasta que, en los últimos minutos, entraron en escena el perímetro del Hierros, que acabó con el último aliento del combativo equipo local a base de triples de Pablito, Nacho y de, cómo no, Besada.
Al final del partido Élide 58 - Hierros Ferreiro 63 y primer título para el equipo lucense en su corta historia, que celebraron tanto con su parroquia como con todos los que se dieron cita en el pabellón. De forma más que merecida, Marcos Besada recibió el trofeo al mejor jugador del torneo como reconocimiento a la gran labor realizada ya no sólo en la fase final, sino a lo largo de toda la temporada.
HIERROS FERREIRO: Pablo Pereiro 2, Checo 10, Iago 2, Pablo Fernández 11, Marcos Besada 23, Nacho Panadero 12, Rufo, 2, Gio 1; Cabo, Gorka, Koki, Rodri
ELIDE AXSC: Rubén 1, J.Carlos 3, Vila 14, Miguel 8, Lua 12, Dani 13, Oscar 7
(Crónica gentileza de Cabo)